Escrit per: lamopies_amimacho
752 paraules
Mi señor entro por la puerta.
Es un armario, un poderoso ser de metro ochenta, musculos definidos, manos fuertes y poderosas, y unos pies numero 44 que conocia muy bien.
Su piel morena, es acorde a su vello, que tiene en pecho, brazos, piernas y torso; y a su vez una poblada barba negra de 4 dias.
Esta rapado y ya no su aspecto, su voz, su simple mirada me despiertan sumision y respeto.
Al entrar, me arrodillo frente a si, beso sus pies y dejo q pise mi cabeza contra el suelo. Es su saludo. Retiro sus zapatos y pasa al salon. Va a acomodarse.
Se sienta y enciende un cigarro, le llevo una cerveza fria y abro mi boca; soy su cenicero. Debo comenzar inmediatamente la limpieza de sus pies.
A esa hora estan sudados y tienen un olor nauseabundo, huelen muy fuerte; pero me deleito de tener que hacerlo, es mi obligacion, mi posicion. De hecho sus pies, con esas uñas perfectas, esos dedos largos, ese poco de vello, sus venas y su enorme planta; son mas que yo, esos pies son mas que mi persona y por ello debo limpiarlos, olerlos.
El señor disfruta y me los restriega, deja que los limpie con mi lengua, y cuando considera me ordena ponerme en el suelo, entonces coloca sus pies sobre mi cara. Con uno pisa mi cabeza y con el otro lo pasa por mi boca, mete algun dedo en mi boca o deja que lama su planta. Con el otro siento q presiona, quiere q sienta la humillacion de estar pisoteado en el suelo. Quien aguantaria esto? Solo un ser inferior como yo.
Ahora a su pisada, me ordena girar mi cara, mi mejilla esta contra el suelo y la otra esta debajo de sus potentes pies, me presiona con ambos y creo que no pueda resistir esa intensidad, me excita enormente en cambio; el señor lo sabe porque le pone doblemente, le encanta humillarme asi y a mi que lo haga y que pueda hacerlo. Mientras ya esta con su increible polla en la mano. El si tiene una polla de hombre y lo es ya no por su tamaño, sino porque ha hecho un hijo con su impresionante polla. La mia... No vale para eso.
Es hora de trabajar mas para el señor, se lo q viene. Me arrodillo y el hombre se pone de pie frente a mi, debo abrir mi boca, apunta hacia mi y comienzo a sentir un chorro caliente de fuerte sabor, mal sabor... Mea mi boca y debo beberlo; el me mira, intimidante, no puedo dejar una gota y yo le miro desde abajo, con su pis en mi boca y tragando a duras penas; sabe de mis lagrimillas pero siquiera me las seca, solo coge mi cabeza y apunta para seguir meandome.
Una vez termina, mueve mi cabeza de nuevo y comienzo a chuparsela. Se deleita tanto q gruñe como el macho es. Yo solo puedo q mirarle desde mi debil posicion, siento como mi boca se expande cada vez que la clava hacia el fondo de mi.garganta, me ahoga, irremediablemente y la soporto mientras siguen cayendo lagrimas de mis ojos y de mi boca caen babas cada vez mas abundantes.
Siempre taladra mi boca, le encanta abrirmela, maltratarmela, ver que no soy capaz de h...