Escrit per: Switchpoblano
2638 paraules
Esta mañana Luciano, antes de bañarse después de su acostumbrada sesión de ejercicio, mira a su perro desnudo y estudia su cuerpo. Oswaldo se siente intimidado por ser el único de los dos que está desnudo. Es muy transparente en sus gestos y expresiones, no disimula su incomodidad.
-¿Te pasa algo perrito?- le dice sentado en la cama mientras Oswaldo de rodillas permanece con las manos en la cabeza exponiendo su cuerpo
-Me siento incómodo cuando solo yo estoy desnudo- le responde a Luciano con sinceridad
-Bueno, tú eres la mascota- le dice acariciándole la cabeza como a un perro- es normal que estés desnudo
-Eso lo acepto pero, mostrarme así para que me veas- le responde
-Pues tengo que ver cómo es mi mascota- le responde Luciano dirigiendo su mirada a su verga con sus 14 centímetros levantados,circuncidada, gruesa, venosa, bonita. Bien cubierta de pelos largos por arriba y por abajo.
sobresaliendo de una abundante mata de pelos lacios y largos.
Oswaldo es un hombre blanco, de cabellos negros, no es muy asiduo a la peluquería así que tiene el cabello desaliñado, irregular y medio despeinado. Tiene los ojos café claro y la nariz chata. Usa bigote y barba que no recorta muy a menudo y se miran largos e irregulares.
Tiene los pectorales voluminosos, bien peludos, con pezones anchos que parecen chupones de color marrón. Sus hombros anchos y su espalda fornida, su pecho es verdaderamente peludo y tiene algunos pelos en la parte trasera de los hombros y a ambos lados en la zona dorsal.
Su abdomen ligeramente abultado y sus brazos son grandes y largos con un par de buenos bíceps… las axilas bien peludas con pelos largos. Sus piernas bien peludas son grandes y gruesas… sus nalgas redondas, carnosas, firmes pero gelatinosas.
Oswaldo es, en resumen, un hombre que en sus treintas se ve bien cuidado aunque ya empieza a tener “cuerpo de señor”.
-Ven perrito, voy a bañarte- le dice Luciano con ternura y avanza hacia el baño, Oswaldo camina a cuatro patas detrás de él.
Luciano se comporta como un buen Amo, revisa que la temperatura del agua esté cómoda y lo hace entrar a cuatro patas, se quita la playera y abraza a Oswaldo por el cuello como si abrazara a un perro, para hacerlo sentir su calor y el olor penetrante de sus axilas.
Oswaldo empieza a sentirse condicionado a ese olor fuerte de su Amo, lo excita, lo pone muy caliente y deseoso de verga.
El perro permanece en cuatro mientras Luciano le enjabona la cabeza, le aplica shampoo en las barbas y el bigote y se los acaricia cuando lo enjabona… luego se unta jabón en las manos para pasarlo por su cuerpo.
A Luciano le gusta la sensación de sentir el cuerpo de un hombre de más edad que él a su disposición, lo baña y lo disfruta, sintiendo su dominio sobre aquella espalda grande y fornida y su pec...