Escrito por: Axel1505
1351 palabras
Jamás he sido bueno manejando los cumplidos. En mi vida diaria, modestia a parte, no son escasos aunque tampoco cosa de diario. Aún así, mis tendencias me llevan a "intentar no destacar", regresar el cumplido o desestimarlo con frases como "realmente no es nada" o "fue solo suerte", pero hay cumplidos por los que daría lo que fuese y que llevo (los pocos que he conseguido) en el corazón: los halagos de un verdadero amo.
—No me gusta que se metan en mi vida ¿sabes? —me había colocado a cuatro patas a un lado de su cama, de su lado derecho, rechazado sutilmente de entre sus piernas, escuchaba atentamente mientras el seguía viendo su celular y pasaba su otra mano distraídamente por mi cabello, como si fuese un perro— Ya tengo una novia, y novio no necesito, así que vamos dejando claro tú lugar ¿entiendes?.
Ni siquiera pude responder adecuadamente. Volvió su mirada hacia mí, me tomó con fuerza del cabello y asintió con mi cabeza. Él se veía satisfecho y yo estaba encantado. Se levantó como si nada y comenzó a buscar algo en el armario.
—Mi nombre es Uriel, lo cual a tí no te importa porque para tí soy "amo" —sacó de su armario una caja y vació su contenido en el suelo: una gran variedad de cuerdas, juguetes, collares y utensilios varios rodaron entre él y yo—, y tu nombre a mí no me interesa porque probablemente sea lo único de ti que no planeo usar. Ahora escoge 3 cosas de aquí que creas qué me gusten y guarda lo demás. Veamos si eres tan estúpido como pareces.
Vaya, eso dolió. ¿En serio me veía estúpido en general? ¿Iba a dejar que un sujeto salido de la nada me hablase así? Una gota de líquido pre manchó el piso como respuesta. No es que no tuviese orgullo, o que no me doliese que me lo dijeran, era un sentimiento oscuro y complicado en el fondo de mi pecho que me impedía hablar y al mismo tiempo me exitaba intensamente.
Probablemente no ve veía "estúpido" a los ojos de los demás, pero a los ojos de un amo mi pequeña fachada de chico cualquiera se había desmoronado en segundos. En el fondo sabía que él tenía razón, debía parecerlo, puesto que desde el fondo de mi ser sentía que había algo que me hacía inferior a él. ¿Era yo estúpido? ¿Era el cómo lucía? En ese momento no podía importarme menos. Mi nuevo amo me había dado una tarea y debía concentrarme en cumplirla.
Lo primero que tomé fue el collar y la correa, que supuse sería "uno" ya que estaban unidos. Mi amo me había tratado como perro nada más entrar, supuse que debía completar el concepto. Los otros dos objetos no fueron tan sencillos de elegir, había dildos de varios tamaños, faldas y tangas, velas a medio quemar, un antifaz, esposas y... Suspiré para mis adentros, algo me decía que era la decisión correcta, y que habría sido mejor equivocarme.
—No eres un completo inútil, entonces —pasó su mano sobre mi mejilla y me dió un par de cachetadas ligeras— póntelo to...