Escrit per: lulu_1
1880 paraules
Estoy conduciendo mi coche, me dirijo a la casa de mi amo, que conocí en una web, y con el que llevaba ya un tiempo chateándome y haciendo pequeños juegos online. Desnudarme, toquetearme y pasar pequeñas pruebas. Mandándole después fotos de todo, para demostrar lo realizado y para que disfrutase viéndolo. (Sin desvelar nunca mi identidad. Nada de fotos de cara),
Pero eso ya había terminado, me había ordenado ir a su casa y tener nuestro primer cara a cara. Y en eso estaba.
Aparco el coche. Estoy tremendamente nerviosa, ya que soy primeriza y no había hecho nada parecido antes. Tan primeriza soy que jamás había estado con un hombre, por lo que sí, todo lo que pasase iba a ser mi primera vez.
Pero ya no hay marcha atrás. Busco su portal, llamo a su puerta, me abre y me dice:
-Amo: “Hola Lulú, me alegro de verte por fin en persona. Pasa”
-Lulú: “Hola mi señor” (así es como me había indicado anteriormente que debía dirigirme siempre a él, como "mi señor" o "mi amo"), “yo también me alegro de estar aquí.”
No describiré como es él físicamente, eso no tiene la menor importancia, solo es necesario saber que es mi amo, el ser, el hombre, el macho, al que voy a entregar mi cuerpo y mi mente.
Me hace pasar a la cocina, muy amablemente me ofrece un café y sentados al lado uno del otro alrededor de la mesa, charlamos un rato sobre nosotros, los juegos online que hemos hecho hasta ahora, lo que él espera de nuestra relación, lo que espero yo, etc.
Esta charla me ayuda a relajarme y a coger la confianza final que necesitaba para dar este último paso.
En un momento dado me pregunta.
-Amo: “¿Entonces Lulú, te animas a tener una primera sesión conmigo, aquí y ahora?”
Yo no acierto a decir nada, simplemente guardo silencio, agacho la mirada y hago un pequeño gesto de afirmación con la cabeza.
Eso era todo lo que él necesitaba. Lo siguiente que hizo es levantarse de la silla, acercarse justo hasta mi lado y en un tono, serio, seco, firme, directo y hasta arrogante, muy distinto al tono agradable y afable que había usado durante nuestra conversación de café, me dice.
-Amo: “Levántate ahora mismo de la silla.!!!”
Yo, sin decir nada, me levanto, y quedo justo frente a él.
Entonces con una de sus manos me agarra la cara, la estruja, y acercándomela hacia su propia cara, hasta casi tocarse la punta de nuestras narices, me dice en el mismo todo que antes.
-Amo: “Ahora eres mía, eres totalmente de mi propiedad, y como tal harás todo lo que te ordene sin rechistar. Tu única finalidad de ser, es cumplir mis órdenes y deseos.¿ A quedado claro? !!!”
- Lulú: “si mi amo.”
Apenas alcanzo a responder, ya que su mano seguía presionando mi cara y no me dejaba hablar con normalidad. Bueno, por eso y por el susto inicial que me llevé ante su reacción y su f...