Escrito por: lulu_1
2219 palabras
[Para tener contexto de lo acaecido anteriormente, leer relato: Solo_para_usted. Primera parte.]
Di un par de pasos hacia él y me quedé justo delante de sus pies.
Todavía sentado, acercó su cabeza para ver y apreciar mi cuerpo desnudo, muy muy de cerca.
Seguido, alargó sus manos y empezó a tocarme.
Empezó por la parte de abajo, casi los tobillos, y fue subiendo poco a poco. Parecía claro que no quería dejarse ninguna parte sin explorar, sin acariciar. En poco tiempo, estaba ya en mis muslos.
Ante esto, yo estaba sintiendo nuevas sensaciones.
Al estar total y recientemente depilada, sus manos se deslizaban suavemente sobre mi fina piel.
Las caricias variaban desde suaves y dulces, hasta fuertes apretones y pequeñas cachetadas que ponían mi piel roja.
Al notar sus caricias, sentía una especie de escalofrío, el cual aumentaba según se acercaba a zonas más sensibles. Entonces, simplemente cerré los ojos, y me entregué al placer de sentir el calor de sus fuertes manos sobre mí.
Siguió subiendo sus manos hasta llegar a mis caderas, y de un solo giro violento, me dió la vuelta, dejando mi culito ante sus ojos, a pocos centímetros de su cara.
Entonces empezó a acariciarlo, alternando suaves caricias, con fuertes estrujones.
También me propinó algunas cachetadas, que hacían temblar mis nalgas, y me llegó a morder mis nalgas, marcando sus dientes sobre mi blanca piel.
Luego separó mis nalgas para analizar todo con detalle. Acarició suavemente mi agujerito con el dedo.
De repente, separó con fuerza, todo lo que pudo mis dos nalgas, y sentí como su húmeda lengua se ponía a jugar en la entrada de mi agujerito, incluso hizo alguna presión con la puntita de su lengua justo en la entrada del mismo, pero como era virgen y estaba todo muy apretadito, no pudo entrar.
Después de jugar un rato más con él, me volvió a dar media vuelta y me puso de nuevo frente a él.
Aquí, debió gustarle y llamarle la atención la forma de arreglarme el vello púbico (como ya comenté, solo me dejé una pequeña línea vertical de pelo), ya que estuvo jugueteando con él un rato, lo acariciaba, lo estiraba y lo volvía a peinar para dejarlo bonito.
También acarició suavemente durante un rato mi parte más íntima, excitándome por completo y mostrando como era mi sexo completamente excitado. Tras esto, lo manipuló a su antojo durante un tiempo.
Después de disfrutar un rato de estas zonas tan erógenas, decidió pasarse a la parte alta de mi cuerpo.
Para tener mejor vista y acceso a toda esta nueva carne por explorar, se levantó del sofá, y se puso de pie frente a mí.
Empezó sus carias pasando suavemente sus dedos por mi espalda, y luego por mi pelvis y la tripa, pero enseguida se centró en mis pechos.
Cubrió mis pechitos completamente con sus manos, y empezó a amasarlos, primero suavemente, luego con más fuerza.
Me or...