Escrito por: MorboMadurXmadur
2157 palabras
La polla de Jeff
Me desperté con el miembro más tieso que el poste de electricidad que hay frente a mi casa y que tiene enganchados miles de cables que proporcionan luz y teléfono a todos mis vecinos. Me toqué, contento de sentir semejante erección matutina. Siempre agradezco a quien creó al hombre que nos despertemos con tan maravillosa emoción.
Me levanté y me preparé un café con el asta mirándome agradecida del nuevo día. Me lo tomé y ella seguía igual. Qué maravilla, pensé. Esto hay que celebrarlo.
Para ello, me conecté a todas las aplicaciones de ligues que tengo instaladas en el móvil y el ordenador, que son unas cuantas, y empecé a chatear con algunos tios. Les mandé la foto de mi polla erecta y ellos me contestaban que les gustaría que les follara boca y culo y cualquier orificio de su cuerpo que quisiera. Tengo que decir que tengo una buena polla. Cuando está empinada, mide dieciséis centímetros de longitud, desde la punta hasta la base de los huevos. No todo el mundo es capaz de tragar semejante pollón sin pedirme que vaya despacio al meterla, e incluso algunos suplicarme que no la meta de golpe, al menos al principio. Luego, cuando ya se han adaptado a ella, les da igual si las embestidas son rápidas o muy rápidas, la cuestión es tenerla toda dentro cuanto más rato mejor.
Pero también tengo que decir que yo no noto absolutamente nada cuando me follo a alguien, si lo hago es por dar placer al otro y porque nunca se le tiene que decir que no a un versátil que espera que le folles pero que tarde o temprano también te follará él a ti. Porqué lo cierto es que soy cien por cien pasivo, así que lo que a mí me interesa, son pollas como la mía o más grandes (aunque alguna más pequeña tampoco me importa, la cuestión es que me follen siempre y a todas horas) para metérmelas en el culo y en la boca, da igual el orden, alternar siempre se me ha dado muy bien.
Tengo que reconocer que con los años que llevo follando, y con la de pollas que me he metido por el culo, algunas de ellas ya casi no las noto en absoluto. Soy tan sumamente pasivo y caliente que hubo una época que necesitaba que me follaran a diario, y claro, eso representaba un problema. No siempre encontraba hombres dispuestos a ello (más que nada porque sí, me gustan las pollas, pero si no van acompañadas de un cuerpo que me atraiga y de un cerebro que lo sepa usar, prefiero no hacer nada de nada) Así que sí, soy muy selectivo. Los hombre maduros, con cerebro y morbosos. Y eso no es siempre fácil de encontrar.
De ahí que empezara a comprarme dildos para usar a diario, y poco a poco fuera comprando algunos más para ir variando tamaños y sensaciones. Llegó un momento que tenía una colección tal que ni la sex shop del Raval (bueno, de hecho aún la sigo teniendo, a excepción de algunos ya pequeños y que ya no uso y he regalado a amigos, los otros los sigo conservando todos) No os miento si os digo qu...