Escrit per: vaciavergas
Estaba ya al servicio de cuatro rabos (mi Amo, Sweet Cream, Black Dick y Pollón Cañero) que sabían ponerme en mi sitio de la forma que una zorra como yo necesita. Pero yo seguía explicando fantasías a mi Amo, sugiriéndole ideas para ponerlas en práctica conmigo y seguir avanzando en mi progresión como puta. Y así fue como llegó la posibilidad de cumplir una de esas fantasías.
Mi Amo me dijo que iban a llevarme un fin de semana a una casa en el campo y evidentemente sería la zorra de los cuatro en todo momento. Y como solía hacer, mi Amo me ordenó que pensara yo como hacerlo para que en ningún momento dejase de ser su puta, que pensara en juegos, en situaciones para usarme, en menús para darme, etc. Era un sueño hecho realidad. Con lo que le planteé a mi Amo con gusto como podía organizarse todo, como podía ser la agenda de esos días.
Y así llegó el día. Los machos habían alquilado una monovolumen de esas que tienen tres filas de asientos. La primera, la del conductor y copiloto. La segunda y tercera, con tres asientos cada una. El día de irnos, un viernes, mi Amo me dijo en qué parking habían dejado la monovolumen para que yo fuese y entrase mientras ellos no estuvieran dentro. La había dejado abierta, claro.
Llegué a la monovolumen. Entré y me desnudé entera, guardando mi ropa y bambas en una mochila que llevaba. Solo me puse unas rodilleras para poder servir mejor a 4 patas y para no acabar con las rodillas destrozadas. Escribí a mi Amo diciéndole que ya estaba dentro y me tumbé sobre la tercera fila de asientos esperando a que llegaran los machos. Al cabo de unos minutos estaban allí. Escuché a Pollón Cañero que dijo:
- Uy, mira lo que hay aquí!!
- Qué hay? - dijo Black Dick.
- Una mochila. De quién será? jajajaja - contestó Pollón Cañero, siempre vacilando.
Subieron todos al coche. Mi Amo conducía, Sweet Cream iba de copiloto. Y Hard Dick y Pollón Cañero iban en la segunda fila, delante de la mía. Poco antes de salir, Pollón Cañero volvió a meterme caña vacilando:
- Pues ahora que ya están todos los objetos en el coche, podemos irnos, no?
- Por supuesto - dijo mi Amo.
Nos pusimos en marcha. Yo ahí detrás totalmente en bolas y los machos iban mirando sus móviles, o conduciendo, como mi Amo, o hablando de cosas triviales. Al cabo de poco de salir, Hard Dick preguntó:
- Puedes enseñarme las fotos de la casa? Es que casi no la he visto.
- Espera, te las paso - dijo Sweet Cream.
- Ah, pues está muy bien. Va a molar mucho.
- Claro que va a molar. Eh putón? - dijo Pollón Cañero, dándome un cachete en el culo.
Y así fue transcurriendo el viaje. En general, como si yo no estuviera allí. Solo en algún momento me nombraban con alguna frase cañera, como por ejemplo:
- Veremos como se comporta esta guarra.
- Ya tengo ganas de humillar a esta pu...