Escrito por: franalicantino
1067 palabras
Otro día que volví, esta vez sabiendo que Ivan estaba esperando.
Fui a su autocaravana y no estaba, así que me dirigí hacia la duna donde lo encontré. Allí estaba y también estaba el hombre del día anterior, Iván me miró y con una sonrisa en la cara, me saludó con un casi llegas.
Me dijo que fuera a la autocaravana y le trajera una cerveza a ellos dos, me acerqué para coger la llave y me dijo en voz baja, que encima de la cama me había dejado una sorpresa. Y que volviera solo con ella, ya desnudo.
Fui a la autocaravana, rápido e intrigado, abrí y me dirigí a la cama, encontré un tanga negro que solo cubría los huevos y la poya, me lo puse y me venía pequeño. Asomaba la poya un poco, cogí las cervezas y regresé con el.
Al verme llegar, se empezó a reír y le dijo al hombre que viera que pinta tenía yo, dame las cervezas me dijo, y haz el favor quítate eso, para eso no lleves nada jaja.
El otro hombre se rio y dijo que se debe probar la talla.
Me lo quité, e Iván dijo si me olvidé la toalla también.
Siéntate a mi lado, eres un caso de hombre.
Me sentí avergonzado y me senté con la cabeza baja.
Abrió la cerveza y echó un trago, bueno por lo menos las trajo frescas jajaja y el hombre se rio también.
Pero y tú no bebes me dijo que no trajiste nada? Anda que eres.
Abre la boca, y yo abrí la boca avergonzado, Ivan me echo cerveza pero haciendo que me cayera por la cara y cuerpo, y otra vez volvió a reírse.
Mira como te pones
Fui a secarme cuando me dijo que me fuera al agua y me limpiara.
Al levantarme, le dijo al hombre, al menos sabe algo.
Y el hombre respondió: se supone jaja
Me fui al agua y me limpié, Iván no estaba siendo tan amable como siempre y no lo entendía.
Al volver el hombre le dijo: mira si parece que sabe que hacer.
Mire a Iván y le dije que tenía que irme. No estaba cómodo en esa situación.
Le pedí la llave para poder entrar a su autocaravana.
Iván me miró serio, acabas de llegar me dijo.
Si pero tengo que irme. Conteste
Voy a abrirte. Se levantó y me indicó de ir
Al llegar a la puerta me dio la llave, al abrir y entrar, me agarró por detrás y me dijo que estaba haciendo.
Le dije que no entendía que estaba pasando y por qué me hacía sentir así delante de aquel hombre.
A lo cual me respondió apretando mi poya, que yo estaba ahí para hacer que, me preguntó.
Conteste que para estar con él otra vez.
Y el me respondió que para eso yo tenía que aceptar que él era quien decidía y me enseñaba.
Asentí
Me apretó contra él y me dijo que si me iba a ir.
Dije que no y me volvió hacia el.
Ponte de rodillas me dijo
Obedecí
Y con la poya de él delante me dijo que ya estaba tardando.
Fui a coger con la mano y me agarró la mano.
Con la boca solo, o vas de tímido.
Empecé a lamer y recorrer la...