Escrito por: miguela
763 palabras
Salir al trabajo, encontrarme con Baako, ver el desprecio y sentir que me odiaba fue un suplicio para mí; es por ello que decidí renunciar a mi trabajo y pensar en que debo hacer por mi vida para eliminar la depresión en la que me sentía, comunique a mamá y decidí viajar a la capital a buscar nuevos rumbos para mi vida .
La verdad no es fácil la vida sólo, a pesar que tenía familia en la capital decidí buscar trabajo y vivir sólo; pero no era para nada fácil; hasta que un día, cuando ya el dinero se agotaba; en la metro alguien me dijo:
✓ "por tu forma de actuar, puedo decir a ciencia cierta que eres gay;". lo vi de pies a cabeza y era un Man alto y grueso con una voz gruesa, a quien le respondí.
✓ "la verdad que sí, me gustan los hombres machos como tú, si soy gay no lo puedo negar; pero no sabía que eras brujo"!!!,,,,le respondí en son de burla .
En ese momento me propuso tomar un café en un bar y acepté, en donde me dijo que era un activo pues le gustaban los gay culones como yo, invitando ir a su casa; sin dudar le acepté, entramos y era un hermoso cuarto.
Sacó un vino de su estante con dos copas, que empezamos a brindar; pero me propuso beber desnudos, la verdad que acepté pues sentí que era tiempo de probar su polla, cuando lo ví no podía imaginar que tenía una gran polla blanca; pues había pensado que las personas de tez blanca no la tenían muy grande; era una idea muy absurda la mía,
" Sin duda que tienes un buen culo y perfecto para mí, mi amor y quisiera probarlo" me dijo.
mientras tomábamos se acercó a mí, me besó y abrazó con ese gran cuerpo que envolvió mi ser, para así tomarme en brazos a su cama; mientras sentía que su polla estaba dura y enorme, no lo podía creer, pues era gruesa pero en la parte de las pelotas donde iniciaba la polla era aún más gruesa y empecé a mamar esa gran polla que me hizo recordar a Baako de quién un día me enamoré; pero a diferencia era que su polla al inicio era súper gruesa y él me metía sus dedos con saliva y me daba golpes con la palma de sus dos manos gruesas manos; hablando muchas cosas sucias de sexo; hasta que me dio vuelta y metió su polla dentro mío, que me hizo gritar del dolor, lloré un por un momento echados en la cama y sin sacar su polla me abrazaba contra la cama sin sacar su polla de mi culo; sentía una fuerte presión de su polla en mi culo, allí echados los dos boca abajo; sin sacar la polla me decia que me calme que ya todo estaba adentro, respire profundo pues sentía que había abierto mi culo, me besaba el cuello; hasta que empezó a moverse poco a poco al punto de excitarse y gemir de placer, nos envolvemos de pasión y lujuria, follandome con fuerza y me besaba dando la vuelta a mi cabeza que me hacía olvidar el dolor, cada movimiento era con fuerza que me golpeaba sus e...