Written by: CUBASTURIAS
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Así lo hicieron, el plan resultó y Andrés se instaló compartiendo habitación con Fernandito. Alberto se sintió mejor, sin saberlo conscientemente se sabía más cuidado, en temas de salud se sentía más confiado con Andrés que con su hijo, que lo seguía considerando su “niño”. También el nivel económico que disfrutaban era sustancialmente superior, no se privaban de nada.
Una noche, de madrugada ya, Andrés que se había despertado antes de tiempo con la polla tiesa, despierta a Fernandito y tienen una sesión de sexo en toda regla. Era sábado y no tenían que irse a trabajar. Andrés se levantó con ganas de putear y feminizar a Fernandito, que enseguida estuvo encantado de complacerle y se puso tangas, medias y tacones. Recibió polla en varías posiciones vestido de puta, de pie, de costado en la cama, acostado con las piernas en alto sin quitarse los tacones. Además, ya su culo estaba más abierto, reventado y tragaba perfectamente el puño de Andrés, cosa que le encantaba, su morbo no sólo seguía, sino que iba a más, le gustaba ver en el espejo como su macho le fisteaba el culo.
• Fernandito: “Ay, ay papi, ¡qué me duele!”
• Andrés: “Nene ya sabes perfectamente que en el momento en que por primera vez en una sesión de fisting pasan los nudillos te va a doler”
• Fernandito: “Sí lo sé, pero si no fuera por el morbazo que me da…”
• Andrés: “Te gusta ver como te entra y sale mi puño, ¿verdad?”
• Fernandito: “Mucho, mira tú también, mira como me veo en el espejo”
• Andrés: “Te ves más que un maricón… y mira cómo se te ven esas nalgas depiladas sin un solo pelo… con el culazo que tienes la imagen es espectacular, no se puede tener mejor culo”
• Fernandito: “Es todo tuyo cabrón, ábreme, destrózamelo”
• Andrés (después de un buen rato de fisting): “Ahora te la voy a meter y me voy a correr, que después de un fisting como éste no me aguanto… hoy te la voy a dar a cuatro patas”
• Fernandito: “Sí, dámela, lléname el culo que me tienes más que roto con tu leche de macho”
Una vez que terminaron Fernandito se levantó para ir al baño, tenía el culo muy reventado y muy lleno de leche. Necesitaba soltarla y echarse un poco de agua fría en el culo. Se levanta y con las medias y los tacones puestos, va y se sienta en la taza a soltar la tremenda preñada que le había dado Andrés. En ese momento entra su padre y lo sorprende de esa guisa.
• Alberto: “¡Cojones Fernandito!”
• Fernandito (avergonzado): “Ay papá perdóname… no pensé que nos encontráramos en el baño, perdóname, ¡qué vergüenza!”
• Alberto: “A ver, a ver… no pasa nada, sólo me sorprendiste, termina lo que estabas haciendo que tengo ganas de mear”
• Fernandito (sorprendido): “Entonces… ¿no te asombra?”
• Alberto: “¿Crees que tu padre es tonto o qué?... ¿te cr...