Escrito por: Locked
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Tras una visita este viernes muy placentera, decidí volver hoy domingo al Tête en Valencia para una tarde de sexo. Al llegar me desnudé excepto por un arnés, mi jaula de castidad con su correa de sujeción, y un plug que probaba a llevar por primera vez, y me metí en una de las cabinas de gloryhole. Allí me puse un collar de bondage y lo aseguré con una correa, y cuando veía a alguien entrar en las cabinas de al lado se la ofrecía para que tomasen el control. El primero que la usó me clavó contra los bordes del agujero y me folló la boca a gusto, tanto que arrancó la correa de su enganche, aunque por suerte entre pollas conseguí arreglarla y ya aguantó el resto de la tarde. Los demás fueron más moderados, pero no fallaron en tomar el control y dominarme desde el otro lado. Debí comer 6 pollas en una hora, y en más de una ocasión estuve a punto de correrme de sentirme usado así. Ninguno se corrió, pero no me importó.
Al salir de allí al cabo de la hora, y tras beber algo para recuperar mi garganta, me dirigí a la zona de laberinto. Allí me encontré con un habitual que no tardó en guiarme hacia una cabina con sling para que se la comiese y follarme unos minutos, para lo que tuve que quitarme el plug. Folla de maravilla, aunque con el anillo que siempre lleva nunca se corre.
Pensaba que ya habría pasado lo mejor de la noche, pero me equivocaba. En otra parte del pasillo un poco más tarde empecé a comer otra polla cuando noté como otro hombre me cogía por detrás y me penetraba. Me cogió de la correa y me llevó primero a la zona de la jaula al lado de donde estábamos, y empezó a follarme allí delante de todos que se pajeaban viéndonos al otro lado de los barrotes. De allí me llevó a una de las camas grandes y siguió follándome, a cuatro patas, tumbados haciendo la cuchara, incluso le cabalgué un rato, y en un descanso le comí la polla y también le lamí los cojones y el culo.
En un cambio de posición me preguntó si me bebería su meada, y aunque en un principio dije que no, me había dando tanto gusto que cuando nos tomamos un descanso para recuperar fuerzas le dije que podía probar si iba despacio, ya que no lo había hecho nunca, y acabé en el baño bebiendo pis por primera vez en mi vida. Fue mucho menos asqueroso de lo que pensaba, y me excitó profundizar mi sumisión de esa manera.
De ahí volvimos a la cama y tras un poco más de oral me tumbó boca abajo, se puso encima, y me folló con fuerza hasta correrse en mi culo. Me puse el plug para conservar su corrida dentro hasta volver a casa, y ahí ya nos despedimos. Si volvemos a vernos, quizás esta vez acepte su oferta de ir a su casa y travestirme para él y que me folle sin prisas.